Paso 1 de 8 · Método para principiantes

La margarita

Sube las cuatro aristas blancas junto al centro amarillo. Parecen pétalos y preparan la cruz blanca.

  1. 1La margarita
  2. 2La cruz blanca
  3. 3Esquinas de la primera capa
  4. 4Aristas de la segunda capa
  5. 5La cruz amarilla
  6. 6Aristas amarillas
  7. 7Esquinas amarillas — colocar
  8. 8Esquinas amarillas — girar

Cómo sujetar el cubo

Sujeta el cubo con el centro amarillo hacia arriba. Mantenlo así durante este paso y el siguiente.

El centro de cada cara nunca se mueve. Gira el cubo todo lo que quieras: los centros se quedan donde están. Por eso son tu mapa. Un centro te dice de qué color será toda esa cara al final.

Busca el centro blanco y gira el cubo para que el blanco mire al suelo. Ahora mira el centro de arriba. En la mayoría de los cubos es amarillo, y lo llamaremos amarillo todo el tiempo. Si el tuyo es de otro color, no pasa nada: todo funciona igual. Cada vez que digamos amarillo, piensa en tu color.

Tu tarea en este paso: poner las cuatro ARISTAS blancas arriba, alrededor del centro amarillo, con el blanco hacia arriba. Quedan como los pétalos de una flor. Los colores de los lados todavía no importan: de eso se ocupa el siguiente paso.

Aquí no hay nada que aprender de memoria. Solo mira y sube. Antes de girar nada, mira hacia dónde apunta la pegatina blanca. Blanco hacia ABAJO, en la capa de abajo: gira esa cara dos veces y la arista sube directa, con el blanco arriba. Blanco hacia un LADO, en la capa de abajo: gira esa cara una vez, no dos. La arista queda en la capa del medio, y la siguiente regla la sube desde ahí.

¿Una arista blanca en la capa del medio? Un solo giro de una cara lateral la sube. Pero fíjate antes: el blanco tiene que quedar mirando hacia ARRIBA, no de lado. Una arista blanca que ya está arriba, pero tumbada de lado, todavía no es un pétalo. Gira su cara una vez y bajará a la capa del medio, con el blanco hacia fuera. Ahora súbela con la cara de al lado, y el blanco quedará arriba. Es el mismo truco de dos movimientos de antes.

Una regla de oro: antes de subir una arista, gira la capa de arriba para que ningún pétalo terminado esté en el sitio que vas a usar. Primero deja libre el sitio de llegada. Después sube.

¿Por qué la margarita? Hacer la cruz blanca directamente significa acertar dos cosas a la vez. La margarita divide el trabajo en dos. Primero junta los blancos. Después empareja los colores, pétalo a pétalo. Dos tareas fáciles son mejores que una difícil.

Comprobación final: un centro amarillo con cuatro pétalos blancos alrededor. El resto del cubo todavía no importa.

Míralo en acción

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La margarita: cuatro pétalos blancos alrededor del centro amarillo. Los colores de los lados y de las esquinas no importan.

Pruébalo tú

Sube las cuatro aristas blancas junto al centro amarillo. Parecen pétalos y preparan la cruz blanca.

Recibes un cubo con todo lo anterior ya hecho: solo te falta este paso.

¿Tienes un cubo inteligente? Practica este paso en él: cada giro se comprueba.

Los algoritmos

Arista de abajo, directa arriba

Usa esto solo cuando la pegatina blanca apunta hacia ABAJO. La arista está en la capa de abajo, delante. Gira esa cara dos veces y la arista sube directa, con el blanco arriba. Si ya hay un pétalo en el sitio de llegada, primero déjalo libre con un giro de la capa de arriba. Si el blanco apunta de lado, medio giro la deja siempre al revés. Gira esa cara una vez y luego súbela como una arista de la capa del medio.

Arista de la capa del medio, arriba

Una arista blanca está en la capa del medio, delante a la derecha, con el blanco mirándote. Un giro de la cara derecha la sube arriba, con el blanco hacia arriba. También es la segunda parte del truco para el blanco de lado. Gira la cara una vez para bajar esa arista a la capa del medio. Después súbela desde ahí.

Consejos

Errores frecuentes

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